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¿Qué pasa durante la práctica
deportiva?
Durante la práctica del ejercicio se produce un
aumento del consumo del combustible por parte del músculo. En los primeros 30
minutos el músculo consume la glucosa de sus depósitos de glucógeno (glucosa
almacenada). Una vez agotados dichos depósitos, pasa a consumir glucosa de la
sangre. A continuación se establece un suministro continuo desde el hígado,
que también produce glucosa, hasta la sangre y de la sangre al músculo.
Si el ejercicio se prolonga, se obtiene combustible
de las grasas.
Frente a un ejercicio prolongado el organismo
disminuye la secreción de insulina. Dicho fenómeno facilita la producción
hepática de glucosa; es decir, el aporte de glucosa del hígado a la sangre y
la utilización de este azúcar por el músculo. Las personas con diabetes
también tienen que adaptarse reduciendo la dosis de insulina para conseguir el
mismo efecto.
Ejercicios de largo duración:
Maratón, montañismo, natación, ciclismo...
- El consumo de glucosa es superior que la producción de hormonas
hiperglucemiantes (catecolaminas, cortisol), por lo tanto predomina el
efecto hipoglucemiante.
Ejercicios de corta duración:
Culturismo, pruebas de velocidad...
- El consumo de glucosa es menor que la producción de hormonas
hiperglucemiantes (catecolaminas, cortisol), por lo tanto predomina el
efecto hiperglucemiante.
Beneficios del ejercicio
Puede ayudar a mejorar el control de la diabetes (si
está correctamente pautado) porque produce un descenso del nivel de glucosa en
sangre (debido al aumento de la utilización del músculo en movimiento).
Provoca una reducción de la dosis de insulina,
si la práctica deportiva es regular.
Favorece la pérdida de peso, debido al
consumo de grasas por parte del músculo en actividad.
Reduce la incidencia de enfermedades
cardiovasculares.
Mejora la elasticidad muscular (agilidad).
Limitaciones
Frente a las siguientes situaciones hay que decir
consejos específicos al equipo sanitario para poder gozar de la practica
deportiva:
- Enfermedades cardiovasculares (infarto, angor)
- Lesiones en el sistema nervioso (neuropatía)
- Lesiones en los riñones (netropatía)
- Diabetes descontrolada.
- Si no se tienen en cuenta las medidas de:
dieta-ejercicio-insulina, adaptando los
hidratos de carbono y/o la reducción de la insulina según la actividad
propuesta.
Estrategias para evitar
la hipoglucemia o hipoglucemia durante el ejercicio
- Verificar la glucemia antes de la práctica deportiva:
- Si es menor de 100mg/dl: tomar un suplemento antes del ejercicio (fruta,
galletas, bebidas energéticas....).
- Si está entre 100mg/dl-150mg/dl: puede realizarlo sin riesgo (controlando
siempre la glucemia).
- Si es mayor de 250mg/dl: posponer el ejercicio y valorar la acetona en la
orina.
- Verificar la acetona en la orina ( si la glucosa es mayor de 250mg/dl):
- Si es negativa: puede realizar ejercicio.
- Si es positiva: se desaconseja el ejercicio.
- Si la diabetes es descontrolada (mayor de 300mg/dl o existe acetona en
sangre), procederemos a administrar insulina rápida, esperamos unas dos
horas y comprobamos la glucemia y acetona.
- Disminuir la dosis de insulina antes de la actividad, si lo requiere.
- No inyectarse la insulina en una región muscular que será expuesta a una
importante actividad.
- Evitar el ejercicio físico en el momento del pico máximo de acción de
la insulina.
- Controlar la glucemia durante y después del ejercicio.
- Tomar un suplemento de hidratos de carbono durante el ejercicio si éste
es prolongado (cada 30-45min).
- No olvidar que es esencial una buena hidratación (beber agua sobretodo).
- Aprender a reconocer las reacciones de la glucosa según los diferentes
tipos de ejercicio.
- Aumentar la ingesta de alimentos hasta las 24h después de la actividad,
dependiendo de la duración e intensidad, para evitar la hipoglucemia
tardía inducida por el ejercicio.
Tipos de ejercicio y las
medidas a tomar
- Ejercicio de larga duración
(más de 2h): maratón, marcha atlética,
montañismo, ciclismo, natación.....
- Disminuir la insulina retardada
- Disminuir la insulina rápida
- Disminuir la dosis de insulina retardada antes de ir a dormir (1/3 parte,
la noche que sigue a la práctica deportiva).
- Ingerir suplementos de hidratos de carbono durante el ejercicio: Líquidos
en una maratón. Pueden ser sólidos, como el plátano o galletas, en
actividades que no requieren tanto esfuerzo.
Cada suplemento tiene que contener aproximadamente
de 10 a 20 gr de hidratos de carbono y consumirlo cada 30-45 min.
- Ejercicios de mediana duración
(60-90 min): deportes de equipos; fútbol, básquet,
hockey, rugby...
- Control de la glucemia antes del partido.
- Ingerir un suplemento de 15-20gr de hidratos de carbono si existe glucemia
baja.
- Control de la glucemia a la mitad del partido.
- Control de la glucemia al finalizar el partido.
- No es necesario modificar previamente la dosis de la insulina.
- Ejercicios breves, con mucho esfuerzo:
especialidades de atletismo, pruebas de velocidad de
natación, deportes de lucha...
- No hace falta ninguna medida en especial, a parte de los controles de
glucemia antes y después del ejercicio. Es probable que la glucemia aumente
más al finalizar la actividad.
- Ejercicios con sesiones de larga duración pero con actividad irregular e
intermitente:
esquí
- Disminuir la dosis matinal de insulina retardada.
- Disminuir la insulina rápida antes de desayunar.
- No se inyectará más insulina hasta finalizar la actividad.
- Es aconsejable hacer pequeños suplementos ( cada 2h ) mejor que una
comida copiosa.
- Autocontrol de la glucemia cada 2h para prevenir hipoglucemia y hacer las
medias correctoras, si es el caso.
Ejercicios de alto riesgo y
que requieren una buena educación previa
- Submarinismo
- Alpinismo
- Vuelo libre
- Boxeo
- Culturismo
- Ejercicios que comportan alta tensión emocional ( competitividad ).
Recuerda
Hay que aumentar gradualmente la intensidad y la
duración del esfuerzo muscular.
Realizar autocontroles de la glucemia. Hacer los
cambios en la dosis de insulina y/o suplementos de hidratos de carbono antes,
durante o después del ejercicio.
El ejercicio potencia el efecto de la insulina
provocando una disminución del nivel de glucosa en sangre.
No realizar ejercicio en el pico de máxima acción
de la insulina.
No inyectarse la insulina en las zonas que
realizarán más actividad física.
No realizar ejercicio en caso de hiperglucemia y
acetona.
Para evitar la hipoglucemia, aumentar la ingesta de
hidratos de cabono.
Precaución y cura higiénica de los pies: llevar
calzado adecuado.
Es imprescindible beber agua para evitar la
deshidratación.
Tener en cuenta que la dieta-ejercicio-insulina,
forman un pilar fundamental.
Toda persona con diabetes tipo 1, puede y debe
realizar ejercicio, siempre y cuando no sufran otros trastornos que se lo
impida.
Conocer tu propia diabetes y a partir de la propia
experiencia, podrás autocontrolarte.
LA DIABETES NO SIRVE COMO EXCUSA PARA NO REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA. |